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El Victoria Sponge Cake, el bizcocho ideal para forrar de fondant

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¿Has oído hablar del Victoria Sponge Cake? Seguro que sí, pero, por si acaso, te refrescamos la memoria. Se trata del mejor bizcocho para que después puedas decorarlo con fondant. Es un bizcocho de grandes dimensiones y alcanza al menos los nueve o diez centímetros de altura después de la cocción.

Como la corteza es dura es el ideal para hacer tus tartas con fondant porque aguanta a la perfección el peso de todos los ingredientes del fondant. Puedes pensar que la masa, después de la cocción esté un poco dura y reseca, pero si sigues todos los pasos que te vamos a dar te va a quedar riquísimo. Como te decimos, luego lo puedes decorar con el fondant y sorprender con una tarta espectacular en algún cumpleaños, boda, bautizo.

Una cosa os queremos decir. Este bizcocho también permite añadirle otros ingredientes para conseguir el sabor que tú quieras. Estamos hablando por ejemplo de avellanas, nueces, almendras, chocolate… o lo que se te ocurra. Pero si decides incorporar estos sabores tienes que restar los gramos de estos ingredientes de los gramos de harina para que resulte perfecto.

Pues vamos a poner las manos en la masa

Ingredientes

  • 400 gramos de mantequilla
  • 8 huevos
  • 600 gramos de harina
  • 400 gramos de azúcar
  • 16 gramos de levadura
  • 1 pellizco de sal

Nota: Procura que todos estos ingredientes, a la hora de utilizarlos estén a temperatura ambiente.

Modo de elaboración

  1. Mezcla la sal, la harina y la levadura en un bol. Procura que esté todo muy bien tamizado para que esté todo muy fino y no tenga ningún grumo y resérvalo.
  2. Es ahora el momento para que añadas los 400 gramos de mantequilla y los 400 gramos de azúcar en otro bol. Coge la batidora y bate esta mezcla unos diez minutos. Tienes que comprobar que la masa crezca.
  3. No abandones todavía la batidora porque ahora tienes que añadir los huevos. Es mejor que los añadas uno a uno y sin dejar de batir.
  4. Sin dejar de batir y una vez estén los ocho huevos puestos es el momento de que pongas los 600 gramos de harina, la sal y la levadura. Es conveniente que vayas incorporándola cucharada a cucharada.
  5. Si decides poner otros ingredientes como nueces o avellanas este es el momento de hacerlo.
  6. Ahora hay que poner toda la masa al molde que ya debes tener forrado (un poco más abajo os explicamos cómo se forra el molde) y ponlo en el horno. La temperatura adecuada debe ser de 160 grados y debes tenerlo unos 90 minutos. Por si acaso pincha la masa de vez en cuando con un palillo hasta el fondo y si sale limpio es que ya lo tienes cocido. Ten mucha precaución en este punto porque este bizcocho es muy alto y tienes que pinchar hasta el fondo. Es un bizcocho de cocción lenta. Si tarda más de 90 minutos no tienes por qué preocuparte.

Ahora vamos con lo de forrar el molde. Lo primero que debes tener en cuenta es que este bizcocho es muy alto. Puede alcanzar hasta los diez centímetros de altura así que tu molde debe ser también de paredes altas, como mínimo de unos cinco centímetros.

Y como has visto el tiempo de cocción también es elevado. Lo mejor es que forres todo el molde con papel especial de horno y luego untar todo el forro, incluyendo las paredes y el suelo con mantequilla para evitar que se pegue.

Y, una vez hecho, ¡a decorar!

Pues ya lo sabes, el Victoria Sponge Cake es el mejor bizcocho que puedes hacer para decorar después con fondant y que te salgan tartas espectaculares. Lo de la decoración del fondant ya lo dejamos a tu imaginación.

¿Has hecho alguna vez este tipo de bizcocho? ¿Lo has hecho así o tienes algún secreto especial que quieras compartir? Pues, venga, no te lo pienses más y nos lo dices en los comentario, ¿vale?

¿Te ha gustado este post? Pues ¿a qué esperas para compartirlo?

Cómo hacer el delicioso soufflé de chocolate

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¡¡¡Uaaauuuu!!! Vaya bocado más delicioso. Ya antes de poneros la receta se nos está haciendo la boca agua. El soufflé de chocolate, que no hace falta decir que gustará a todo el mundo, -¿a quién no le gusta el chocolate?- combina la suavidad del bizcocho con ese placer indescriptible del chocolate fundido.

¡Muerte por chocolate! ¿Y por qué no? Seguro que en algunos restaurantes de prestigio también habéis visto que el soufflé de chocolate también se llama de esta manera. Por supuesto que acabar una buena comida o cena con este postre es una auténtica pasada.

¿Y sabéis una cosa? Es tan fácil de hacer este postre que no estaría de más que le dijeras a tus hij@s que se pusieran el delantal y lo cocinaran contigo. Verás qué cara se les queda cuando vean aparecer este soufflé de chocolate por la puerta del horno.

Ingredientes

  • 5 ó 6 huevos dependiendo de su tamaño.
  • 200 gramos de mantequilla.
  • 100 gramos de harina.
  • 125 gramos de azúcar glass.
  • 200 gramos de chocolate negro.
  • 5 gramos de cacao en polvo.
  • Sal.
  • Canela.

Modo de elaboración

  1. Mezcla la mantequilla con azúcar. Bátelo hasta que consigas tener una pasta que resulte homogénea.
  2. Añade los huevos y continúa batiendo hasta que observes que está completamente ligada.
  3. Añade el chocolate. Por supuesto que tienes que haberlo derretido con anterioridad. Para ello puedes utilizar perfectamente el microondas. Mézclalo todo.
  4. Ahora tan sólo se trata de que toda la mezcla la vayas colocando en moldes. Te pueden servir los moldes de flanes. Puedes utilizar cualquier tipo de molde siempre que los bordes sean altos y rectos, que te permitan hornearlos con facilidad.
  5. Mételo en el horno. La temperatura idónea son los 180 grados y más o menos ente seis y ocho minutos tendrás suficiente.
  6.  Comprueba, antes de sacar del horno, si está hecho. Para ello sólo tienes que ver que el chocolate de arriba esté cuajado y que el chocolate por dentro esté caliente y fundido.
  7.  Ahora sólo tienes ya que quitarlo del molde. Pero, ¡ojito! Algunas veces cuando los quitas del molde se te pueden deshacer. Si no tienes ningún inconveniente, cómetelo sin sacarlo del molde.

¿Has visto qué fácil es? Lo cierto es que la máxima complicación es estar pendiente del horno, para que el soufflé se haga en su punto, ni demasiado cocido ni demasiado crudo.

El souflé parece que tiene su origen en Francia. No está muy bien documentado pero estaríamos hablando entre el siglo XVIII y la primera mitad del siglo XIX. En un principio se trataba de hacer una bechamel a la que se le añadían yemas de huevo y claras batidas a punto de nieve.

Por cierto, que la salsa bechamel, o mejor escrita bechamiel, es obra de un francés llamado Luis de Bechamiel que nació en 1630 y murió en 1703. Fue marqués y uno de los mayordomos de Luis XIV. La primera vez que aparece publicado este término es en el año 1651 en un libro que se llama “Le Cuisinier François” escrita por Pierre de la Varenne y mucha gente piensa que la salsa bechamel es de Varenne y no de Bechamiel-.

Bueno dejémonos de historia que seguro que estarás deseando acabar de leer este post para ponerte manos a la obra y hacer deliciosos soufflé para deleitarte a ti misma y a los tuyos con este dulce súper delicioso. ¡Qué te aproveche!

Por cierto, ¿has hecho alguna vez o has probado estos soufflés? Nos gustaría que nos lo dijeras en los comentarios y si tienes algún secretillo para mejorarlos, que también nos lo cuentes.

Y si te ha gustado este post-receta, ¿qué tal si lo compartes?

Pasos para hacer un divertido bizcocho de cebra

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¡Imaginación al poder! ¡Hoy vamos a convertir nuestra cocina en un auténtico zoológico! Bueno, si os parece vamos a empezar por poner una cebra. Y en próximos posts a ver si conseguimos “atrapar” otros animales salvajes de la estepa africana.

Y ahora te preguntarás ¿de qué estamos hablando? Pues del famoso y archiconocido bizcocho de cebra, uno de los más clásicos que puedes hacer. ¿Y cómo podemos definir el bizcocho de cebra? Pues muy sencillo. Se trata de un bizcocho de dos colores que tienes que hacer mezclando una masa de vainilla y otra con cacao o con chocolate.

Así vas a conseguir un efecto veteado que es súper vistoso. Es un pastel muy sencillo de hacer, ideal para una buena merienda para los más peques de la casa, pero que perfectamente te puede servir para una fiesta de cumpleaños. O para sorprender a tus invitados. Y eso sí, el bizcocho de cebra es de lo más divertido. Pero, bueno, ¿te parece que nos dejemos de rodeos y vayamos ya con la receta? Pues aquí la tienes.

Ingredientes

  • 250 gramos de azúcar
  • 175 gramos de mantequilla
  • 1 taza de leche
  • 250 gramos de harina
  • 5 huevos
  • Esencia de vainilla. Con una cucharadita será suficiente
  • Chocolate negro o cacao en polvo. Unos 100 gramos aproximadamente

Modo de preparación

  1. En primer lugar coge un bol y pon la mantequilla. Bátela hasta que el color se aclare un poco.
  2. Añade el azúcar y tienes que continuar batiendo para que se diluyan los granos. Con unos cinco minutos realizando esta operación tendrás más que suficiente.
  3. Pon ahora la taza de leche y añade las cinco yemas de huevo de una en una.
  4. 4.       Es el momento de que pongas los 250 gramos de harina.
  5. En otro bol pon las claras de los huevos y que no se te olvide añadir un pellizco de sal. Bátelas.
  6. Mezcla ahora las claras de huevo ya batidas con la esencia de vainilla.
  7. Y ahora mucha atención: la mezcla que te ha salido de unir las masas de los dos bols las has de separar en dos mitades que sean exactamente igual.
  8. A una de estas mitades le tienes que poner los 100 gramos de cacao en polvo o del chocolate negro, lo que hayas elegido para hacer el bizcocho.
  9. Prepara un molde, el que luego tengas que llevar al horno. Aquí, coloca tres cucharadas de la mezcla que hayas hecho con la esencia de vainilla. A continuación y sobre esta mezcla pon la mezcla que te ha salido con el cacao o el chocolate. Sigue poniendo tres cucharadas de una mezcla y tres cucharadas de la otra hasta que acabes de llenar el molde.
  10. Ya estamos. Sólo tienes ahora que llevar el molde hasta el horno, que has debido precalentarlo a 180 grados. Normalmente el tiempo de cocción suele rondar entre los 45 y los 50 minutos, pero asegúrate con un palillo. La masa tiene que estar completamente seca.

¡Y ya lo tienes! Sencillo, ¿verdad?

¿Cuál es el secreto de este bizcocho de cebra? El secreto y el momento más delicado es cuando tienes que mezclar las masas que has realizado en dos bols diferentes. Si lo haces con un poco de paciencia y respetando las medidas (tres cucharadas de una mezcla, tres de la otra) te saldrá el bizcocho de cebra perfecto. Ten un poco de paciencia en este paso y no te precipites. Reparte adecuadamente la vainilla y el chocolate.

Un poquito de historia sobre el bizcocho de cebra

Es difícil saber quién fue el primero que hizo esta mezcla y la llamó bizcocho cebra (o torta de cebra). Mirando y remirando por aquí y por allí parece que la idea de unir las dos mezclas tuvo lugar en Alemania en el siglo XIX.

También parece ser que tiene un origen judío o, al menos, la primera receta de este bizcocho apareció en un libro de cocina judía que se llama “Aun Babette’s cook book: foreign and domestico receipts for the households” y que salió a la luz en 1889. Fueron emigrantes judíos alemanes los que llevaron esta receta a los Estados Unidos. Si tienes curiosidad hemos visto que puedes comprar este libro. Una pequeña joya de la gastronomía.

Esta manera de hacer pasteles se extendió entre los años 1950 y 1970. Al menos hubo un pequeño boom en las pastelerías de Nueva York.

¿Conocías la receta del bizcocho de cebra? ¿La has hecho alguna vez? Nos encantaría que compartieras con nosotros qué tal te fue. Dínoslo en los comentarios.

Y, por cierto, si te ha gustado este post ¿lo compartes?

Postres divertidos para los niños

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Vamos a pensar en los más peques de la casa. ¿A quién no le apetece meterse en la cocina y preparar divertidos postres pensando en los niños? Pues a todas, ¿verdad? Oye, y no hace falta que sea una ocasión especial.

Podemos hacerles postres divertidos cualquier día de la semana. Evidentemente sería imperdonable no hacerles una tarta de cumpleaños cuando se acerca ese gran día y él haya invitado a todos sus amiguitos de clase. Una fiesta de cumpleaños, sin tarta de cumpleaños, pues, ¿qué queréis que os digamos? Pues no es una fiesta de cumpleaños completa.

Tartas de cumpleaños de fondant

Pues, si te parece, vamos a empezar con las tartas de cumpleaños utilizando el fondant. Hoy no vamos a darte ninguna receta, sino que te vamos a dar algunas ideas para que las decores. Por ejemplo, ¿qué te parecería hacer una tarta fondant con los personajes más famosos de Mickey Mouse?  Pues clica en este enlace y podrás ver un buen ejemplo.

Y, no te preocupes. Aunque la veas un poco complicada es muy sencilla de hacer. Piérdele el miedo al fondant. Si compras un fondant de buena calidad verás que es muy sencillo de moldear y de decorar y quedarás la mar de bien.

Si tu hijo es futbolero, de esos que se pasa su tiempo libre dándoles patadas al balón, también puedes sorprenderle con esta tarta del balón del mundial. También es muy sencilla. Atrévete con ella.

Y en este otro enlace también tienes algunas ideas para hacer y decorar tartas de cumpleaños con fondant.

Por si es un “fan” de los súper héroes, aquí tienes este video que te va a venir de perlas como inspiración. Te presentamos al Capitán América en forma de tarta:

Los cake pops

Una buena fórmula de sorprender a los más peques es elaborar cake pops. Ya te hemos contado qué son los cake pops. Son como piruletas por su forma pero en realidad son minipasteles.

En este post ya te dimos una receta y un video con otras formas de hacer cake pops. Es un poco menos complicado que las tartas de fondant y también quedarás muy bien ante los amigos de tu hijo cuando celebre su cumpleaños.

Y, por su sencillez, son ideales para hacerlos cualquier día del año, sin que tengas que esperar a una ocasión especial. Desde luego los cake pops están súper de moda y lo único que necesitas es un poco de imaginación.

Tartas de frutas, también divertidas

Esto te va a encantar, seguro. Ya sabemos que a muchos peques, eso de comer fruta es como una especie de sacrificio. ¿Y qué te parecería hacer tartas divertidas con frutas? ¿Te has parado a pensar que si les haces la fruta atractiva a su vista se la pueden comer como un santiamén?

Aquí puedes ver un ejemplo de un simpático puerco espín un gato y una tortuga y, como ves, es muy fácil de preparar.

Y en este enlace tienes cinco recetas originales de tartas con frutas. Sólo tienes que tener un poco de paciencia pelando la fruta, pero seguro, seguro que les entra por los ojos y acabarán comiendo fruta como es debido. Te haces con un buen cuchillo para pelar fruta, y sin problema.

¡Ojo! Que la Organización Mundial de la Salud recomienda comer cinco raciones al día para que crezcan como Dios Manda. Si se la comen, algo habremos conseguido, ¿no?

Bueno, ¿Qué tal? ¿Te atreves hacer tartas divertidas para niños? Esperemos que estos consejos te sirvan de inspiración y que tus hijos disfruten con estos postres deliciosos. Por supuesto que si los haces tú te lo van a agradecer muchísimo.

¿Cómo decoras tus tartas y tus pasteles cuando los haces para los peques de la casas? Nos encantaría que nos lo dijeras en los comentarios y lo compartieras con todas las lectoras de este blog. Cuantas más ideas tengamos todas, mejor ¿no crees?

Tartas de fondant para bautizos

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Seguro, seguro que te han hecho madrina de algún recién nacido. Tu hermano ha sido padre y te ha pedido que tú lo seas. Y llega el día del bautizo y tú quieres sorprender a todo el mundo, ya que eres la madrina, con una tarta fondant. Esa tarta fondant ha de ser la envidia de todo el mundo. Pero, ¿cómo la haces?

Puedes optar por una solución sencilla pero que va a resultar, seguro. Haz un bizcocho (que es muy sencillo) y después decóralo con los colores que tú quieras. Pero claro, también tendrás que hacer la base del fondant. Vamos a ir por pasos. Primero sigue esta receta de bizcocho:

Ingredientes

  • 120 gramos de harina de repostería
  • 120 gramos de azúcar
  • 4 huevos
  • 1 cuchara de café de esencia de vainilla o una cucharada de azúcar avainillado
  • 1 pizca de sal
  • Un poco de mantequilla para engrasar el molde

Modo de preparación:

  1. Precalienta el horno a 180 grados.
  2. Batir los huevos con el azúcar y la esencia de vainilla aproximadamente durante diez minutos en un bol. Puedes utilizar el túrmix. Y lo tienes que batir hasta que quede muy esponjoso.
  3. 3.      A continuación añade la harina y una pizca de sal y poco a poco lo vas mezclando todo muy bien utilizando una espátula hasta que esté toda la masa muy bien integrada.
  4. Inmediatamente hay que ponerlo todo en el molde. Ten la precaución de poner un papel de horno que sobresalga por las paredes del molde. De esta forma no se te enganchará la masa con el molde. También ponle un poquito de mantequilla.
  5. Mételo en el horno durante 20 minutos.
  6. Pincha la masa con un palillo largo y comprueba que esté todo bien horneado. Si en el palillo queda algo de masa, mételo en el horno cinco minutos más.
  7. Déjalo enfriar. Y cuando observes que está frío, quita la masa del molde.

Como puedes observar, ya tenemos el bizcocho realizado. Ahora nos toca decorarlo. El fondant lo puedes comprar en muchas tiendas especializadas, pero también lo puedes hacer en tu casa. Si lo quieres hacer tú misma tienes que tener estos ingredientes:

  • Saborizantes
  • Gelatina de postre
  • Agua fría
  • Glucosa
  • Glicerina
  • Mantequilla
  • Azúcar glas

Y lo preparas de la siguiente manera:

  1. Pon agua un bol con gelatina. Deja reposar la mezcla y al microondas.
  2. Añade mantequilla y una cucharada del saborizante que hayas elegido y otra de glucosa. Hay que removerlo todo otra vez y dejarlo unos cincuenta segundos de nuevo en el microondas.
  3. Después añades el azúcar glas hasta que tengas la textura que desees.
  4. Formas una bola con la masa que te haya resultado y ya lo tienes.
  5. Ahora sólo tienes que expandirla en una mesa y darle el color que hayas elegido. Lo puedes teñir con pinceles de cocina e ir probando hasta que te salga el color que deseas

Si el bebé es varón mucha gente opta por el azul y si es niña, pues el rosa. Pero aquí también vale tu imaginación.

Ahora sólo faltaría poner un pequeño detalle en lo alto de este bizcocho. Unos zapatos, una figurita de bebé… Lo que se te ocurra. Si eres muy mañosa puedes también elaborarla tú misma con la base de fondant que hayas hecho, aunque si tu figura es muy complicada igual necesitas hacer mucho más, o bien comprarlo en una pastelería.

Un poco de historia del bautismo

El bautismo que conocemos actualmente en la religión cristiana consiste en derramar un poco de agua en la cabeza del recién nacido para que entre “puro” en esta religión. Porque el agua es sinónimo de pureza. Es un rito que se practica en prácticamente todas las religiones y que ya realizaba el judaísmo en el siglo IV Antes de Cristo. El bautismo consistía en una inmersión entera del cuerpo. También se realizaban de esta manera en la religión cristiana.

Esperemos que el bautizo sea todo un éxito y que tú quedes la mar de bien con esta receta súper sencilla.

Por cierto, ¿te ha gustado este post? Pues compártelo con tus amigas. Seguro que le interesa cómo hacer esta tarta para bautizos ¿no crees?

Tartaleta de crema y frambuesas: ¿Puede haber algo más delicioso?

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franbuesas

Seguro que no. No os sorprendáis. Lo primero que estamos haciendo es responder a la segunda parte del título de este post. Efectivamente, no puede haber cosa más deliciosa que una buena tartaleta de crema y frambuesas. Y para esta ocasión hemos elegido la crema de limón. ¿Qué por qué? Porque ya verás qué placer vas a sentir en tus papilas gustativas cuando entren en contacto los sabores de la crema, con esa acidez del limón y esa dulzura de la frambuesa. Bueno, y ya basta de divagaciones, vamos directamente a poner las manos en la masa, y nunca mejor dicho.

Ingredientes para seis tartaletas

Para la base y para la decoración:

  • 125 gramos de mantequilla,
  • 250 gramos de harina
  • 65 gramos de azúcar
  • 1 huevo
  • ½ Kilo de frambruesas
  • 25 gramos de chocolate

Puedes poner tambiénbrillo para tartas pero este ingrediente es totalmente opcional.

Para la crema de limón

  • 3 huevos y 1 yema
  • 220 gramos de azúcar
  • 100 gramos de manquetilla
  • 200 mililitros de zumo de limón
  • Ralladura de limón

¿Cómo se elabora?

¡Allá vamos!

Para la base

  1. Haz un volcán con la harina y echa en el centro todos los demás ingredientes. No amases, sólo únelos todos con los dedos.
  2. Si tienes un robot de cocina, mézclalo todo en el vaso hasta que se formen una especie de migas y luego únelos rápidamente sin amasarlos.
  3. Precalienta el horno. La temperatura ideal creemos que son los 180 grados.
  4. Estira la masa con un rodillo. Ten la precaución de ponerle un poco de harina para que no se te pegue
  5. Corta círculos de masas que sean más grandes que tu molde de tartaleta y fórralas con esta masa. Pínchalas con un tenedor.
  6. Hornea las tartaletas durante veinte minutos
  7. Pon todos los ingredientes excepto la mantequilla en un recipiente y mézclalos con una espumadera o pala
  8. Mételo en el microondas a intervalos de un minuto y no dejes de remover entre minuto y minuto. Y esto lo tienes que hacer hasta que se espese. Con cuatro minutos puede que tengas suficientes.
  9. A continuación pones la mantequilla hasta que se integre. Para ello, la remueves poco a poco.

Para la crema de limón

Pues ya casi las tenemos. Sólo te queda derretir el chocolate blanco. Con él pintas las tartaletas, las rellenas con la crema fría y las decoras con frambuesas. Y si lo deseas le pones un poco de brillo para tartas.

¡Ya lo ves! En tan sólo unos 40 minutos, ¡a sorprender!

Te vamos a contar un secreto. Esta receta también te puede servir para hacer una tarta más grande y luego partirla a trocitos, tantos como quieras. Pero, claro, quizá queda más elegante servir en tu mesa estas mini tartas. Y no olvides, que también queda muy bien poner una blonda debajo de cada pastelito o tarta que elabores. Pero, ¡vamos! ¡Lo que tú quieras!

Por cierto, ¿sabías que la frambuesa se cultivó por primera vez en el Monte Ida, en Grecia y que luego fue introducida en Italia por los romanos y de ahí a los Países Bajos e Inglaterra? Sí, claro, todo el mundo piensa que su origen está en los países del Norte de Europa, pero, ya ves, más Mediterráneo no puede ser.  Ahora bien, los principales productores de frambuesa son ahora Rusia, Serbia y Polonia aunque se cultiva en toda Europa.

En España, las principales regiones productoras son Asturias, Huelva, Cáceres y la provincia de Barcelona. Y destacan las frambuesas ecológicas en el Valle del Duerna de León.

Esta fruta, la frambuesa tienes infinidad de propiedades nutritivas: posee fibra, vitamina A. C y B  y minerales.

¡Que la disfrutes!

Fuente: directoalpaladar.com/autor/esther-