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Riquísimos pancakes para desayunar…o para merendar

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pancakes

¡Vamos a americanizarnos un poco! Le vamos a hacer un pequeño homenaje al Tio Sam de las barras de estrellas. Sí, mujer, sí. A este señor con cara de pocos amigos que apuntaba con el dedo a todo el mundo para que los jóvenes se alistaran al ejército durante la Segunda Guerra Mundial. Estamos hablando de los pancakes que, si españolizamos un poco el término podemos traducirlo como tortitas americanas.

No hace falta que te expliquemos qué son los pancakes o las tortitas americanas porque como que el cine de los Estados Unidos nos ha venido colonizando desde hace muchos, pero que muchos años, seguro que sabes lo que son porque han aparecido en miles de películas. “Hola, buenos días, cariño. ¿Te apetecen unas tortitas para desayunar?” ¿Cuántas veces has oído esta frase en una película con sello “made in USA”? Muchísimas, ¿verdad?

Seguro que has oído esta frase pero quizá nunca te hayas puesto a hacer pancakes o tortitas americanas. Pues la verdad es que es muy sencillo y dicho sea de paso, estas tortitas les van a encantar a todos y cada uno de los miembros de tu familia. Vamos a ver qué ingredientes necesitas y cómo se hace y luego os contamos más cosas sobre los pancakes.

Ingredientes para unos pancakes:

  • 300 gramos de harina.
  • 3 cucharaditas de polvo de hornear o levadura para bizcocho.
  • 1 cucharadita de sal.
  • 1 huevo.
  • 2 cucharadas soperas de azúcar.
  • 1 taza de leche, unos 250 mililitros.
  • 3 cucharaditas de mantequilla.
  • Y para cubrir los pancakes puedes optar por muchos ingredientes, en esta ocasión hemos optado por el sirope de arce.

Modo de elaboración:

  1. Coge un bol grande, pon un colador o tamiz para tamizar la harina, el polvo de hornear o levadura par bizcochos, la sal y la azúcar hasta que quede la masa homogénea.
  2. Añade el huevo y ponle la mantequilla que antes tienes que haber derretido y una vez que se haya enfriado.
  3. Añade la leche.
  4. Con unas varillas bátelo todo enérgicamente. Pásalo todo a una jarra para después verterlo más cómodamente a la sartén y así poder hacer de manera más cómoda la forma de las tortitas o pancakes.
  5. Deja reposar la masa unos diez minutos para que la harina engorde y la masa espese.
  6. Ahora pon a calentar una sartén de tamaño pequeño y añádele un poco de mantequilla y ya puedes añadir la masa para hacer los pancakes. Procura que la masa sea más o menos de la misma medida para que estas tortitas americanas te salgan idénticas.
  7. El fuego de la sartén que esté siempre a medio o medio-fuerte.
  8. Dale la vuelta a la tortita cuando veas que esté burbujeando. Una vez le hayas dado la vuelta debes mantenerla en el fuego unos 30 segundos y sácala.
  9. Pon las tortitas en un plato una encima de otras para que mantengan el calor.
  10. Pon encima del montoncito un pequeño pegote de mantequilla y báñalas con el sirope.

¡Y ya están listas. Sírvelas cuando todavía estén calientes y disfrútalas!

Bien, ya has visto que hemos acabado estos pancakes poniéndoles el sirope de arce, que es de lo más típico en los Estados Unidos. Sin embargo, el remate final lo puedes poner tú a tu gusto. Puedes optar por fruta fresca (muy recomendable), mermelada, dulce de leche, mermelada o nocilla, aunque seguro que a ti se te pueden ocurrir otras muchas combinaciones. Las hay a cientos.

También te hemos dicho que estos pancakes son tradicionales en los desayunos de los súbditos de las barras y estrellas, pero tú las puedes hacer perfectamente para merendar. Una merienda muy saludable, la verdad sea dicha.

Unas curiosidades sobre el pancake

Lo primero que queremos decirte es que al pancake también lo puedes denominar tortita americana, panqueque, crepe, pancaque, hotcakes, griddelcakes o flapjacks. Por si acaso te topas con alguno de estos términos buscando más recetas de pancakes.

Y si buceamos un poquito en los orígenes de este dulce vamos a desmontar algún mito americano porque resulta que su origen es muy anterior al nacimiento de los Estados Unidos de América y tiene orígenes religiosos. Ya se conocían en el siglo V Después de Cristo y se solían comer en Cuaresma, dada la prohibición de la Iglesia Católica de comer carne. Claro, ¡y algo se tenía que comer!

Pues bueno. Esto es todo lo que queríamos contarte sobre los pancakes o tortitas americanas. Desde sus ingredientes, su modo de elaboración y unos pequeños apuntes históricos. Hemos desmontando algún que otro tópico y aunque el cine americano nos ha introducido el pancake hasta la saciedad, ya has visto que su origen es muy anterior. En cualquier caso, un dulce muy fácil de preparar y saludable.

¿Hace habitualmente pancakes? ¿Y cómo sueles hacerlos? ¿Compartirías tu receta con nosotros? Venga anímate y déjala en nuestra sección de comentarios.

Y si te ha gustado este post, compártelo. Diles a tus amigas lo fácil que es hacer un pancake.

Cómo hacer croissants caseros y felices a todos

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croissant

¡¡¡Uaaauuuu!!! ¿Cuántas veces hemos soñado despertarnos un domingo por la mañana y que nuestra pareja entre a nuestra habitación con una bandeja que contenga un buen café, un zumo de naranja (naranja valenciana, claro) y unos buenos croissants? Es la mejor manera de despertar, ¿verdad? Seguro que tu pareja sabe hacer café y zumo de naranja (muy torpe tendría que ser para no saber) pero ¿qué me dices de los croissants? Esto ya es algo más complicadillo.

Bueno, la palabra correcta no es complicado, es algo laborioso hacer croissants caseros, si realmente lo que queremos son croissants caseros. Hay muchísimas formas de hacerlos. Puedes comprar la masa ya hecha y entonces ya es como hacer un zumo de naranja. Pero si realmente quieres hacer feliz a los tuyos (o que te hagan feliz a ti) hay que preparar la masa.

Y ahora te decimos cómo.

Por cierto, que si tienes hijos no olvides que los croissants caseros les van a encantar, tanto para desayunar como para merendar. En cuanto te salgan los croissants caseros ya nadie en tu casa va a querer croissants industriales.

Ingredientes (Entre 6 y 8 personas)

Ingredientes para la levadura

  • 75 gramos de levadura fresca.
  • 125 mililitros de agua.
  • 250 gramos de harina de panadería.
  • 750 gramos de harina de panadería.
  • 450 gramos de mantequilla.
  • 50 gramos de azúcar.
  • 30 gramos de sal.
  • Agua.

Ingredientes para la masa

Modo de elaboración

Para hacer la levadura tienes que mezclar todos los ingredientes y dejarlos que fermenten hasta que se forme una masa esponjosa.

Para hacer la masa, tienes que seguir los siguientes pasos:

  1. Pon la harina sobre una mesa y forma con ella una especie de volcán. En el centro de este volcán introduce un huevo.
  2. En ese mismo agujero pon 50 gramos de mantequilla, el azúcar y la sal. Inmediatamente después pon unos chorritos de agua. Tienes que formar una masa muy blanda y amasarla. Unos diez minutos son suficientes para que quede bien elástica.
  3. Es el momento de que añadas la levadura que, como te hemos dicho anteriormente, ya debes tener fermentada. Amasa durante diez minutos más. Una vez tengas la masa, déjala reposar diez minutos también.
  4. Pon la mantequilla que te ha sobrado, es decir, 400 gramos sobre papel para hornear y con otro trozo de papel para hornear, cúbrela. Coge el rodillo y aplasta la mantequilla hasta que hagas una lámina.
  5. Con el mismo rodillo estira la masa, espolvoréala con harina y encima de la masa coloca la lámina de mantequilla.
  6. Dobla los extremos de la masa hacia el centro y vuelve a estirar la masa. Repite esta operación varias veces y vuelve a estirarla con un rodillo. Cada vez que dobles ten la precaución de dejar la masa un rato.
  7. Estira la masa con el rodillo. Más o menos el ancho debe ser de unos 40 centímetros.
  8. Ahora tienes que dividir la masa en dos partes. Utiliza un cuchillo para esta operación.
  9. Corta ahora triángulos de unos 8 centímetros de base.
  10. Haz un corte pequeño en el centro de la base de cada triángulo.
  11. Enrolla los triángulos desde la base hasta la punta.
  12. Es el momento de que coloques los croissants en una bandeja de horno. Dobla los extremos para que tengan esa figura característica del croissant. Déjalos reposar hasta que más o menos veas que hayan doblado su tamaño
  13. Píntalos con huevo.
  14. Enchufa ya el horno a 225 grados. Con 15 minutos tendrás bastante.

¡Y ya están listos!

Este es el croissant puro y duro. Luego ya sabes que puedes rellenarlos como tú quieras, tanto con dulce o con salado. El croissant admite muchas combinaciones.

El origen del croissant

¡Pues no! ¡Te equivocas! Seguro que pensabas que el croissant es de origen francés. Normal, estos franceses, en cuanto se habla de gastronomía se lo quieren apropiar todo. Pero lo cierto es que el croissant nació en Austria, y concretamente en la ciudad de Viena, allá por el siglo XVII. Y te vamos a explicar su historia.

Resulta que los turcos tenían sitiada la ciudad de Viena y no sabían cómo entrar. Lo intentaron por la noche, excavando algunos túneles. ¿Y sabes quiénes estaban trabajando por la noche? Pues claro, efectivamente, los panaderos.

Oyeron el ruido que estaban haciendo los turcos en ese intento de penetración en la ciudad por la noche y los panaderos, muy patriotas, dieron la alarma. El ejército austriaco pudo así abortar la operación de asalto de los otomanos y salvar a Viena de caer en sus manos. Y el rey, en aquella época Juan III Sobiesky, ordenó que los panaderos hicieran estos pastelillos con forma de media luna, para celebrar la derrota de los turcos. Bonita historia, ¿verdad?

Por cierto, que verás que esta pieza de bollería se escriben de muy diferentes maneras. Nosotros hemos encontrado: croissant, croisant, cruasán, cangrejo…Y en América latina tendrás que pedir un cachito, un cangrejito o un cuernito.

Bueno, a lo que íbamos. ¿Te atreves a hacer croissants caseros? ¿Ya los has hecho? ¿Y qué tal te han salido? Cuéntanoslo en los comentarios.

Y si te ha gustado este post, ¿a qué esperas para compartirlo?